Los ruidos más molestos en el trabajo
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Los ruidos más molestos en el trabajo

El trabajo es uno de los lugares donde más estrés se acumula y donde las personas pueden llegar a molestarse hasta por el ruido del aleteo de una mosca que pasa justo en frente de ti unas veinte mil doscientas treinta y tres veces. ¡Ya mosca, por Dios, lárgate! Sin embargo, este ruido es uno de los menos molestos, ya que hay otros que provocan que cualquier Godínez saque la furia que lleva dentro, la cual se ha acumulado por una larga semana laboral. Por eso aquí mencionaré algunos de los ruidos que pueden llegar a ser los más molestos en el mundo laboral.

La comida es ruidosa por las bolsas de plástico y puede llegar a molestar por su olor, dependiendo lo que sea que estés degustando en tu lugar, pero cuando los alimentos se unen con la boca generan ruidos que si estás lo suficientemente cerca para escucharlos, te harán enfurecer en muy poco tiempo. Por ejemplo, el chicle mal mascado. Lo normal cuando consumes una goma de mascar es hacerlo con la boca cerrada, pero hay gente que no puede hacerlo o no quiere y los hacen abriendo la boca, generando un ruido tan detestable que quisieras sacarle el dulce de la boca o cortarle la lengua a quien lo está haciendo. Lo peor es si ese sonido viene acompañado por bombas y sus explosiones. Lo sé, es insoportable.

Siguiendo con la comida, las papas o chicharrones crujientes son un dolor de cabeza. Es normal que se escuche el crujir en la boca, pero si lo haces normal es algo pasable; sin embargo, hay gente que lo primero que hace es morder con fuerza el bocado, abriendo grande la boca y haciendo un ruido molesto a la hora de cerrar, pero eso no es suficiente, pues muchos siguen masticando con la boca abierta y, además de enseñar su bocado, el ‘crunch, crunch, crunch’ de escucha como la orquesta sinfónica pero desafinada, que provoca quieras arrancarte todo el aparato auditivo con salvajismo para nunca más oírlo.

Algo que quizá sea un poco exagerado son los tacones. Ya sea de zapatos de mujeres y hombres, a muchas personas les molesta cuando la gente taconea en superficies como pisos laminados o de madera, donde el ruido puede llegar a ser aún más fuerte de lo normal. Este sonido se puede llegar a intensificar por una extraña forma de caminar o que lo hagan exageradamente, sacando de quicio a quienes se encuentren en esa sala.

Por último, sorber los mocos. Todos sin excepción lo hemos hecho, incluso yo y muchas veces. Incluso me han llegado a reclamar por hacerlo en exceso, pues hay ocasiones que lo he hecho sin estar enfermo. Pues mientras todos están concentrados, de repente se escucha a alguien sorbiendo, como si quisieran succionar con su nariz a todos los compañeros, quienes pueden llegar a entenderlo porque estás enfermo, pero no lo soportarán más de un día, así que debes hacer lo que esté a tu alcanza para aliviarte, porque aunque decidas sonarte, ese ruido de limpiarte la nariz con papel también puede llegar a molestar a los presentes.