La Ruta Antaña
Uncategorized

La Ruta Antaña

Hace un par de semanas puede conseguir una promoción de vuelos baratos a Canadá para pasar una semana en un lugar cercano a Montremblent   donde va mucha gente a esquiar en nieve durante los meses de la temporada de invierno. Sin embargo, mi propósito era distinto. Mientras que naturalmente iría a esquiar, quería hacer otro deporte por una ruta de los antiguos Mohicanos quienes utilizaban aquella ruta en sus expediciones de cacería para alimentar a la tribu y que luego se convirtió en un pasaje de emboscadas en la Guerra de los Siete Años entre los colonos franceses e ingleses por el dominio del Canadá.

El deporte que practicaría estos días antes que el mismo esquí era el Cross Country. Este deporte hoy en día se utiliza con esquís de nieve algo que difiere mucho de los viejas días donde este se practicaba con una especie de raquetas en los pies que se encargaban de diluir la nieve con cada paso, algo que naturalmente le hace un deporte mas cansado que con la utilización de esquís, sin embargo me interesa mucho ver como era la vida de aquellos viejos colonizadores que se establecieron en la Canadá tras la migración Europea del siglo 16 y 17.

Como ya lo he mencionado, tanto antes y después de la llegada de los europeos, esta ruta se utilizaba para la casería de venado y alce, así como en ocasiones de bisonte americano.  El camino, cuando uno se encuentra en él, parece ser de otro mundo o al menos parece ser una especie de túnel donde el tiempo ha desaparecido y donde uno podría estar en cualquier lugar de la tabla cronológica del mundo ya que este esta rodeado por ambos por viejos pinos de alturas inimaginables donde de algún modo la caída de la nieve, filtrada de entre las ramas, se confunde con una especie de lluvia de sombras.

El modo de casería que empleaban las tribus nativas, especialmente los mohicanos, era uno que me llama mucho la atención, particularmente cuando uno se lo imagina al estar vagando por esa ruta. Debido a que en la nieve la movilidad del ser humano es muy inferior a la de cualquier bestia, y donde una embestida colectiva seria fatal para un grupo de cazadores, la estrategia era trepar a los arboles y descargar sus flechas sobre alguna bestia en específico del grupo, teniendo así nulo riesgo de quedar atrapado en sus cuernos.  Mientras que la táctica parece ante la interpretación de los oídos algo sencilla no lo es cuando uno se encuentra en aquel camino ya que las ramas de los arboles se encuentran muy arriba.

Esto representaba no solo el desafío de poder llegar a la primera rama sino el pasar largos periodos de tiempo en las alturas donde el viento congelado sopla con bravura. En verdad fue una experiencia digna de un sueño el poder pasar por aquella ruta intacta por el tiempo.