La Gran Unificación
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La Gran Unificación

El día de hoy vi unos cargamentos varillas de acero provenientes de Alemania cuyo logotipo me llamo la atención – aunque muy simple- y me recordó a uno de los titanes de la historia alemana. El logotipo  era el de un señor algo llenito caminando con un bastón  de águila prusiana y unos bigotes muy característicos de aquel quien estoy seguro que intentaron extraer de las sombras de una manera caricaturesca pero con un toque de elegancia victoriana.  La figura era una replica en sombra de Otto Edward Von Bismark el padre de la nación alemana y a quien curiosamente los alemanes de hoy en día parecen haber olvidado.

Otto Von Bismark provenía de una familia aristócrata prusiana quienes vivían por y para la ley el rey de Prusia descendiente de aquella persona – Federico el Grande- que tejió la identidad de la vieja Prusia, una nación que hoy ya no existe aunque es el padre de Alemania. Bismark, desde joven era un clásico prusiano que valoraba ante todo la disciplina, las artes militares y políticas diplomáticas fuertes como bien lo hacían todas las familias de alto rango prusianas. Sin embargo, desde siempre, Bismark era distinto a sus compatriotas ya que la tenía una visión más grande que convirtió en su misión de vida.

Esta misión estaba basada en crear una nación grande y poderosa conformada por pueblos germánicos que en su tiempo estaban decididos en reinos, principados e imperios dominados todos, o casi todos por la Austria de los Habsburgo y algunos pocos por la Prusia que creo Federico el Grande. Bismark era de la idea que esta unión germánica eras necesaria para la preservación de esta cultura dado a la naturaleza de los países vecinos que tenia por todos lados especialmente Rusia y Francia.

Él sabia que lo principal para hacer esta unión germánica ya estaba ahí, este elemento siendo la identidad homogénea cultural que hacia de todos los territorios de habla alemana unos de mente muy similar. Sin embargo, la tarea no era de ninguna manera fácil ya que había varios contrapesos que se interponían entre esta idea y su conclusión.  El primer problema se encontraba en Viena, donde los Habsburgo no permitirían una fusión. La razón de esto era debido a que de esta fusión sucede Austria perdería una enorme influencia en los territorios entre Viena y Berlín lo que era simplemente inaceptable.  Otro grande problema era el reino de Dinamarca quien tenia gran influencia sobre su población sur de habla alemana. El tercer problema era Francia con quien Prusia tenia fronteras y quien tenia posición de Alsacia y Lorena donde había mucha población alemana.

En sus años de alto ministro, Bismark propuso la idea varias veces pero todos fueron rechazados. Por esta razón el canciller Bismark formulo tres guerras rápidas –con Austria, Francia y Dinamarca – en las cuales derroto a sus enemigos de manera más que decisiva y pudo fundar la nación alemana de sus sueños.