El Misterio de Auvergne
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El Misterio de Auvergne

Hace poco tiempo, estuvimos en una feria de aviones en venta en Francia, debido a que necesitamos comprar tres para la flota actual. La feria duro una semana y fue una muy interesante debido a la gran variedad que maquinas que había y la modernidad de las mismas.

Al terminar la feria, bajamos a la región de Auvergne, una región cubierta de una cadena montañosa imponente y de profundos bosques donde, en muchos lugares, aun parece que uno se encuentra en la ya casi extinta vieja Francia gala, donde la tradición de la historia francesa aún sigue en el aire y donde los horrores del gobierno supranacional europeo aun no truena con sus tentáculos.

Ahí, en la región de Auvergne, yace uno de los castillos de la antigua familia Lafayette, cuyo dueño algún día peleo intensamente y con fondos propios por la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica,  siendo uno de los muy pocos extranjeros en la historia de ese país de ser otorgado la nacionalidad honoraria.

Lafayette alguna vez le conto al general George Washington – quien se convirtió como su padre-  sobre un acontecimiento en un castillo de su abuelo durante el reinado de Luis XV, un acontecimiento que nunca se pudo realmente explicar aunque existen algunas explicaciones –una de las cuales viene de Thomas Jefferson-  sobre la verdadera naturaleza del asunto. Esta historia la relato el marques en una cena en Mount Vernon – granja de George y Martha Washington-.

Resulta que en aquellos años del rey que perdió Canadá, una lista de oficiales nobles del cuerpo expedicionario colonial de la Nueva Francia (Canadá)  fueron asesinados sistemáticamente en la región de Auvergne, de una manera atroz.

Los asesinatos siempre sucedían en las horas de la noche cuando las victimas salían por una caminata en los jardines de los castillos cerca del de los Lafayette, donde eran encontrados desangrados, decapitados, o mutilados. Lo interesante del asunto es que al ser examinados por la policía real todos coincidían que aquello que les había asesinado no había sido de procedencia humana ya que algunos de ellos, quienes habían vivido en Quebec decían que parecían a las víctimas de un oso Grizzli, bestias que por supuesto no existen en Francia.

Al este incidente repetirse de manera alarmante, se convocó a un equipo de naturalistas para determinar qué era lo que estaba sucediendo, algunos de los cuales terminaron por concluir que esta bestia era de procedencia felina.

Los asesinatos continuaron  hasta que de pronto, de un día a otro, dejaron de suceder para siempre.

Lo curioso es que estos asesinatos solo sucedieron a aristócratas terratenientes con poder y nunca se reportó ni un caso de algún campesino aunque varios de ellos reportaron haber visto a la bestia en los bosques por la noche, algunos haciendo ilustraciones atroces de su apariencia.

Nadie sabe con exactitud qué fue lo que sucedió.