El arte de coleccionar
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El arte de coleccionar

Mientras espero que terminé de trabajar mi impresora EPSON observo mi librero, lleno obviamente de libros, pero también de cómics y juguetes de diversos superhéroes, recuerdo cuando de joven me criticaban algunos familiares y amigos, diciéndome que era una pérdida de tiempo y era como tirar a la basura mi dinero. Estos comentarios eran como un piquete en el corazón, pocos entendían lo que significaba para mi coleccionar, que hoy considero un arte. Incluso cuando salía con alguna chica y la invitaba a mi cuarto, me decía que era un niño en cuerpo de alguien mayor, no entendía por qué me gustaban los juguetes o los cómics, así que la relación no prosperaba y volvía a quedarme solo, leyendo las aventuras de Barman, Flash, Iron Man, Capitán América, entre muchos otros. Mis pensamientos se ven interrumpidos con la entrada de mi hijo, quien corre al librero y toma un cómic y me pide que se lo lea. Al final no todo fue tan malo como pensaban.

Coleccionar cualquier objeto, ya sea cómics, juguetes, monedas, billetes, autos, revistas, libros, películas, lo que sea, es un arte que no todos pueden hacer. Se necesita de pasión, más allá de tiempo y dinero, porque sí inviertes mucho de ambas cosas. Recuerdo cuando mis padres me compraron los primeros números de Batman, los cuales devoraba en pocos minutos y les pedía más, al grado de que comencé a hacerles mandados para que me dijeran que me quedara con el cambio y tener dinero para comprar más y más. Conforme fui creciendo y tuve la capacidad de investigar por mis medios, inicié mi búsqueda para encontrar números antiguos y muy valiosos, incluso gastaba gran parte de mi quincena o mis ahorros para tener un bonche de hojas de papel con dibujitos, como me decían compañeros del trabajo. “Mejor regálame el dinero a mí, no lo tires así”, me decían cuando se enteraban que pagué ciertos miles de pesos por un cómic o una figura.

¡Me apasiona todo lo que tenga que ver con superhéroes! ¡¿No pueden entenderlo?! Gritaba en mi mente. Ser un coleccionista me dejó muchas cosas, algunas de ellas son el gusto por la lectura y por escribir, ser una persona perseverante, sobre todo cuando de conseguir un artículo se trata, alguien paciente para soportar tantas críticas y lo mejor de todo fue, que me permitió encontrar al amor de mi vida. En una convención de cómics conocí a la que hoy es mi esposa, a ella no le gusta nada de eso, pero tuvo que trabajar en un stand debido a su situación económica, ahí quedé maravillado con su belleza. Como todas me vio con ojos de extrañeza, más cuando intenté ligármela con una frase de una película de héroes, la cual ella no había visto y sólo quedé como un nerd de alto nivel. Pero se rio, me dijo que era muy divertido y creativo, así que me dio su número y comenzó nuestra bella historia de amor. Hoy mi hijo sigue coleccionando cómics conmigo y mi hija es una amante de Disney, así que se dedica a buscar todo lo que tenga que ver con ellos.