Así puedes prevenir una úlcera varicosa
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Así puedes prevenir una úlcera varicosa

Por las venas fluye mucha sangre y cuando una de éstas se perfora y comienza a sangrar pueden ser muy alarmantes, así le sucedió a mi padre. Una noche mientras se bañaba, soltó un grito que nunca antes habíamos escuchado en él, por lo que mi madre y yo corrimos escaleras arriba para ver lo que sucedía. Lo primero que vi fue el agua de color rojo, subí la mirada y vi que de la pierna de mi padre salía un chorrito de sangre que no se detenía, como si una manguera tuviera una fuga producto de un hoyo. Se secó y rápidamente le vendamos la pierna, a la altura de la espinilla. Se vistió y lo llevamos al médico.

Cuando terminó de examinarlo y controlarle la hemorragia nos pidió que pasáramos. Nos dijo que no era algo grave pero que podía serlo si no se cuidaba y mejoraba su estilo de vida. Había tenido una pequeña ruptura en una de las venas de sus piernas y que tenía que cuidar de sus várices. Por eso nos dio algunas recomendaciones para evitar que esto se convirtiera en una úlcera varicosa o en algo peor.

Lo primero que tenía que cuidar era la dieta. Consumir productos ricos en proteínas y vitamina C, como la que poseen algunas frutas. Tenía que disminuir la ingesta de grasas y azúcares, ya que esto le podría provocar alguna enfermedad como la diabetes y le complicaría el tema de la circulación en sus piernas. Esta enfermedad o la hipertensión, nos explicó el doctor, tienden a propiciar enfermedades que podrían ser muy graves, ya que se puede llegar hasta a la amputación.

Sobre la ropa nos dio algunos tips, la mayoría de ellos iban relacionados a no usar prendas que le apretaran, ya que esto provoca que baje la circulación y comiencen a inflamarse las venas. Un ejemplo son las calcetas. Seguramente les ha pasado que cuando se las quitan les queda una marca, pues eso es una maña señal para quienes padecen con las venas de sus piernas, sobre todo a la altura de la espinilla.

El ejercicio es fundamental para prevenir cualquier tipo de problema circulatorio. Pero también era un problema para que mi padre pudiera hacer algo, ya que por su trabajo llegaba de noche a la casa y muy cansado. Así que le propuse que nos saliéramos a caminar 10 minutos todos los días en nuestra calle. Aceptó a regañadientes, pero con el paso de las semanas subimos de 10 a 15 minutos, después a 20 y ahora estamos caminando juntos 30 minutos diarios, con descansos los domingos. Quizá el que yo lo hiciera con él lo motivo para seguir adelante, pues sabía que por las noches yo aprovecho para hablar con mi novia o salir a verla, pero decidí dedicarle tiempo a quien me dio la vida.

La última recomendación y con la que aún luchamos es la de dejar de fumar. El tabaquismo provoca daños en la circulación, además que afecta gran parte de los órganos. No ha logrado dejarlo, pero aún hay días que trata, así que seguiremos luchando para que la calidad de vida de mi padre siga mejorando.